Nuestro cuerpo está protegido por una variedad de células y anticuerpos que destruyen las sustancias nocivas o extrañas que entran a nuestro organismo. Este sistema, llamado sistema inmunológico, es extraordinariamente complejo y su efectividad está condicionada por muchos factores, incluyendo la alimentación.

De hecho, estudios recientes sugieren que nuestra comida podría ser mucho más importante de lo que pensábamos. Al comer balanceadamente, estamos propiciando no solo el bienestar de nuestro cuerpo, sino también el de los billones de microbios que habitan en nuestro intestino. Este grupo de microorganismos, conocido como microbioma, ayuda la absorción de los nutrientes de la comida y mejora la respuesta del cuerpo contra enfermedades.

Sin embargo, la diversidad de nuestro microbioma disminuye con la edad y esta podría ser una de las razones por las cuales las personas jóvenes se enferman con menor frecuencia e intensidad. Y aunque no existe evidencia concreta respecto a cuáles son los factores dietéticos que pueden reducir el riesgo de infección por coronavirus, sí se sabe que comer bien ayuda a mantener la diversidad del microbioma intestinal, impactando directamente en la efectividad del sistema inmunológico.

¿Qué podés ofrecer a tus comensales?

De acuerdo a los expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard, estos son los grupos de alimentos que no pueden faltar en ninguna comida saludable:

·       Frutas y verduras: Este grupo tiene un bajo contenido de grasas y calorías, y son una extraordinaria fuente de nutrientes y minerales esenciales para el cuerpo, como Vitamina A, Vitamina C y potasio, por lo que ayudan a mantener la salud cardiovascular y el control del peso. Una dieta rica en vegetales puede reducir el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. Los expertos recomiendan que la mitad de un plato balanceado debe estar ocupado por frutas y vegetales variados.

·       Granos: Los granos ofrecen una variedad de nutrientes importantes, como la fibra, diferentes vitaminas del grupo B y minerales, como el hierro y el magnesio. Debido a esto, son un excelente apoyo al sistema digestivo y pueden ayudar al control de los niveles de colesterol en la sangre. Los granos son muy versátiles y vienen en diferentes formas, colores y sabores, por lo que podés experimentar diversas formas de incorporarlos en tus recetas

·       Proteínas: Las carnes blancas y rojas, como la res, pescado o pollo, son ricas en proteínas vitales para el mantenimiento general del cuerpo. Pueden mezclarse fácilmente con ensaladas o frutas para ofrecer una amplia variedad de sabores y se recomienda que ocupen un cuarto del total del plato. Para los comensales vegetarianos, las leguminosas, como el frijol, y ciertos tipos de nueces, también constituyen una rica fuente de proteínas.

Utilizá estos tres grupos para diseñar un menú que apoye las funciones naturales del cuerpo, con una buena variedad de nutrientes. ¿Necesitás ideas? Visitá nuestra sección de recetas para encontrar inspiriación saludable.

No olvidés las medidas sanitarias

Si bien no existe evidencia de que el COVID-19 pueda transmitirse a través de los alimentos, existen otras enfermedades e intoxicaciones alimentarias que pueden poner en riesgo a nuestros comensales. En el contexto actual, el orden y la limpieza en la cocina son parte importante de la experiencia culinaria. Visita nuestra sección Luchemos juntos ante el COVID-19 y descubrí todo lo que podés hacer dentro y fuera de la cocina.