Los restaurantes con menús inclusivos pueden ganar potenciales clientes. Lo ideal es que tu propuesta gastronómica incorpore platos que, más allá de ser pensados para personas con determinadas restricciones o preferencias alimentarias, puedan disfrutar todos.

Los alimentos libres de gluten son aquellos que no contienen trigo, avena, cebada y centeno, tanto por su naturaleza como por los procesos con los que se elaboran. La Maizena es una gran aliada para elaborar recetas aptas para una dieta celíaca: al tratarse de almidón de maíz, es un producto muy versátil tanto en repostería como en platos salados. 

Maizena, indispensable en la cocina libre de gluten

La Maizena está en las cocinas argentinas desde hace ochenta años, mucho antes de que se hablara de dietas para celíacos o dieta celíaca. Es que más allá de no contener gluten, se ganó un lugar gracias a su versatilidad: permite desde para espesar salsas y caldos hasta para hacer budines o alfajores.

En la cocina profesional se utiliza, con frecuencia, para generar geles, aportar textura y actuar como anticoagulante. Si bien el maíz tiene un sabor más dulce que el del trigo, también puede utilizarse en preparaciones saladas

Sus beneficios nutricionales

Este alimento contiene fibras, vitaminas y minerales, no posee grasas y tiene bajo contenido de sodio. Entre las vitaminas se destacan las del grupo B (B1, B2 y B3) y también la A y la E. En cuanto a los minerales, es rica en hierro, fósforo, zinc, magnesio, selenio, calcio y potasio. Además, tiene un alto contenido de agua.

Cómo usar la Maizena 

En este link podrás encontrar un recetario completo para incorporar la Maizena en tu carta y aprovechar su uso al máximo.