La alergia es una reacción adversa que se origina a través del sistema inmunitario por la ingesta, contacto o inhalación de algunos alimentos (o sus derivados). Un alérgeno es, por lo tanto, una sustancia, partícula o molécula capaz de provocar una reacción alérgica en una persona que previamente sea sensible al objeto cuando entra en contacto con él.

Hay que reconocer que evitar la presencia de alérgenos en una cocina puede llegar a resultar muy difícil debido a las altas posibilidades de padecer una contaminación cruzada, ya que, además, cantidades muy pequeñas son capaces de desencadenar el proceso alérgico en personas altamente sensibles a las alergias.

Principales alérgenos en la cocina

Los alimentos más habituales relacionados con las alergias alimentarias son los más consumidos, paradójicamente. Entre estos se encuentran la leche vacuna, el pescado, crustáceos y mariscos, además del huevo, las frutas y las hortalizas. Por otro lado están también implicadas en este problema las legumbres, los frutos secos y los cereales. También existen algunos aditivos que pueden provocar reacciones alérgicas en personas con intolerancia a ellos.

Información sobre posibles alérgenos en la carta

La presencia de alérgenos en determinados platos debe ser informada tanto en el etiquetado de los productos como en el menú.

La información debe ser presentada de forma clara en el soporte mencionado, así como en un cartel o una pizarra ubicados en el salón comedor, a la vista de todo los comensales.

Cómo prevenir

Le compartimos algunos consejos a tener en cuenta a la hora de organizar la cocina:

  • Haga una lista de los alérgenos a evitar
  • Prevea. Compre un poco más de lo necesario de un producto seguro y de buena calidad
  • Reserve un espacio especial en la despensa de alimentos que puedan causar alergia
  • Destine un espacio en la cocina para los utensilios de uso exclusivo para la cocina sin alérgenos (ollas, cazuelas, cucharas, etc.)
  • Almacene los alimentos sin alérgenos en un lugar separado de los otros
  • Utilice recipientes de vidrio
  • Aísle perfectamente los alimentos en la heladera
  • Utilice aceites limpios
  • Higienice con regularidad y antes de cocinar
  • Haga que sus empleados mantengan sus manos limpias